A meses de su partida, la familia de la volante sigue exigiendo justicia para su hija, mientras Bramall Lane busca un homenaje a su altura

Han pasado varios meses desde que la muerte de la ex jugadora del Sheffield United, Maddy Cusack, conmocionó al fútbol británico. Envuelto en un manto de dudas, sus padres nuevamente han solicitado una investigación para esclarecer la situación, pidiendo indagar sobre un posible acoso laboral, el cual habría sido el detonante del suicidio de la jugadora y figura del equipo perteneciente a la Women´s Championship inglesa. Los dardos de los Cusack apuntan al ex entrenador del Sheffield, Jonathan Morgan. El técnico se encuentra bajo el ojo del huracán desde octubre, cuando fue investigado por el club, suspendido del cargo y finalmente destituido por la directiva de los Blades, luego de conocerse una denuncia realizada por la madre de una ex jugadora del Leicester, con quien Morgan habría tenido una relación sentimental, siendo ella menor de edad.

Sin embargo, para entender mejor la historia tenemos que volver al mes de septiembre, apenas una semana después de que Maddy fuera encontrada sin vida. En esos días de inicios de otoño, la familia Cusack redactó y entregó un informe revelando como el comportamiento de Maddy comenzó a cambiar abruptamente. El texto detalló los últimos siete meses de vida de la jugadora, tiempo que coincide con la llegada de Morgan a las Blades, a quien acusan como el factor principal de los problemas de su hija.

¿Y quién era Maddy Cusack? La jugadora era una de las figuras del Sheffield. Había despuntado desde pequeña y realizado el sueño de su vida al transformarse en profesional. Había sido la primera jugadora en alcanzar los 100 partidos con el cuadro de Sheffield y era, sin duda, una de las referentes del equipo. Gracias a su experiencia como seleccionada inglesa sub-19, además de sus pasos como jugadora en Leicester City y Birmingham City, se situaba como una de las favoritas de la hinchada, portadora de la jineta de capitán y una líder dentro del terreno de juego.

Conocida por su amor la ciudad de Sheffield y el club – llegó a trabajar en su área de marketing -, los cambios en Maddy comenzaron tras ser relegada al banco de los suplentes por el técnico, quien alegó sobrepeso y mala condición física. Algo extraño, considerando que Maddy trabajaba con un entrenador personal. Así mismo, una investigación de The Athletic entrevistó a varios preparadores físicos que trabajaron con Cusack y destacaron sus condiciones, sus excelentes resultados en test de rendimiento y su compromiso y disciplina deportiva.

La misma investigación revela parte de la relación entre Morgan y Cusack, así como con otras jugadoras que prefirieron guardar sus identidades. Destacan un hecho en particular en el que Morgan le gritó “psycho” a Maddy cuando éste dirigía al Burnley. Durante el encuentro aprovechó cada vez que se le cruzaba para llamarla de esa manera.  Si bien según testimonios de compañeras, el episodio quedó en el olvido, sentaba un precedente, que sin duda cobró relevancia con la llegada del hijo del Presidente del Leicester City a Sheffield. Así mismo, los padres de la fallecida volante relatan que varias veces cuando abordaron el tema, Cusack se mostraba tajante al no querer dejar el club, aludiendo al compromiso que tenía con el mismo, aunque algunas de sus compañeras relataron que sí se le veía afectada en entrenamientos y partidos.

Morgan, por su lado, se ha defendido públicamente aludiendo que nunca tuvo una mala relación con Maddy. Negó el hecho ocurrido en Burnley y en sus propias palabras comentó que apoyaba más de lo común a la volante, otorgándole la cinta de capitán como estímulo y premio al buen desempeño. Así como, rechazó las acusaciones sobre malos tratos a jugadoras de los diferentes clubes en lo que ha trabajado, algo que difiere de los testimonios recabados por el medio inglés, que hacen mención a manejos poco adecuados y predisposición a dejar de lado a jugadoras problemáticas.

Destaca una denuncia de una ex jugadora del Leicester a la que le ofrecieron dinero para salir del club, ante un reclamo de acoso contra el entrenador. Hay que mencionar que la familia Morgan es parte de la estructura dirigencial de Los Foxes, siendo su hermana jugadora, otra parte del staff institucional y su padre Chairman del club de la Woman´s Premier League, por lo que el caso no pasó a mayores y quedó en el olvido. Sin embargo, la denuncia de la madre de una ex jugadora con quien Morgan habría tenido una relación sentimental, siendo ella menor de edad, vuelven a poner el foco en un personaje más que cuestionable en el fútbol femenino inglés. Ahora el entrenador se encuentra siendo investigado por la FA por el caso Cusack y posiblemente por la justicia ordinaria tras esta nueva denuncia.

Mientras este partido se juega en tribunales, la figura de Maddy Cusack busca seguir viva en Bramall Lane. Días después de su partida, fue homenajeada en un partido de la Premier League. Allí asistió su familia y todos los jugadores salieron a la cancha usando una camiseta con su nombre. Por su parte, la hinchada ya inició una campaña para un homenaje permanente: retirar su dorsal, el 8. De esa manera, buscan mantener el legado de una jugadora que se entregó por completo a su camiseta, que nos dejó muy pronto y que nos invita a recordar que nadie está a salvo del acoso o depresión. Que pedir ayuda siempre será una opción para evitar un desenlace que nadie quiere vivir.

Imágenes de Getty Images.