Pese a fichar por el Real Madrid como una de las jugadoras franquicia, la temporada de Caroline Moller se resume en apenas minutos

Saltó la sorpresa cuando el pasado verano el conjunto madridista renovaba a Caroline Moller hasta 2025. Bien es cierto que su participación en el equipo se había visto reducida notablemente respecto al anterior curso. De 1329 minutos a solo 596. Eso sí, aumentando su cifra de goles, de tres a cuatro. La posibilidad de asegurarse un efectivo más en ataque, y ante la baja de Nahikari, hicieron efectiva la prolongación de su contrato con el Real Madrid. Sin embargo, seis meses después, el fútbol le está mostrando la cara más amarga a la delantera danesa. Sin apenas oportunidades, Caroline Moller está siendo una de las ausencias más notables del conjunto blanco. Por eso hablamos con Jaime Velasco, experto sobre el cuadro merengue en Madridista Real, para conocer el porqué de una situación que tiene a la ex del Inter en blanco.

Procedente del Inter de Milán tras anotar cinco goles en veinte partidos, Caroline Moller encajó de lleno en el equipo dirigido en aquel entonces por David Aznar. Dos goles en liga y un hat-trick ante el Breidablik en la fase de grupos de la Champions que permitían a las madridistas disipar dudas en un arranque de temporada largo. La victoria ante el Manchester City en la fase previa europea dio alas e ilusión al proyecto, pero la presión de alcanzar a un Barcelona de otra liga suponía una enorme losa. De aquel Madrid que acabó tercero en la liga no sobrevivió David, sí lo hizo un Toril recién llegado que permitió soñar. A su manera lo haría Moller, que de ese gran inicio de temporada apenas quedaba el recuerdo.

Sin embargo, tras haber sido titular en 16 de 28 partidos, todo cambió un curso después. Solo en cinco ocasiones saltaría al césped des del primer minuto, el resto como revulsiva. Eso sí, cuatro goles le valían para superar su registro anterior, aunque inigualable a su mejor momento con el Fortuna Hjorring. Ya no había rastros de la Moller que llegaba como una desconocida y se ganaba el hueco. Ese proyecto de delantera para el futuro, que no había sido capaz de adaptarse al fútbol italiano, se disipaba. Pero la sorpresa llegó cuando decidió renovar en verano. Ofertas de Inglaterra no fueron suficientes para cambiar el destino de una Moller que aún hoy se encuentra en un segundo plano aguardando a su momento.

Porque en sus pocas participaciones, Moller ha sabido exprimir el tiempo. Por lo menos así lo dicen los números. Tres goles en cinco partidos de liga. Aunque hay matices, claro está. Dos de ellos llegaron en el encuentro ante el Sporting de Huelva. Curiosamente, el primer partido como madridista completando los noventa minutos. Una victoria podríamos decir que en tiempos de guerra. El último tanto seria en la derrota frente al Sevilla. Cinco días después, volvía a marcar. La derrota en Champions contra el Paris FC. Primero le tocó a Aznar, ahora es Toril quién sufre de la crisis en el Real Madrid. Porque, aunque solo son tres derrotas en toda la temporada (en cuanto a partidos de liga), las sensaciones hablan por si solas. Diecisiete goles en contra y de nuevo, mirando al Barcelona desde abajo. En segunda posición, pero con Levante, Atlético y Madrid CFF pisando los talones.

Un escenario que sumado a dos factores claves han propiciado la situación de la chica danesa. “Para mí la mejor cualidad de Moller es el disparo. Es cierto que en entrevistas ella ha comentado que su mejor posición es de extremo, pero para mí todo lo que sea alejarla del área es un error” comenta Jaime. Desaparecida de la rotación durante muchos tramos, su papel constata la banda o la media punta, nunca la referencia de ataque. A ello hay que sumarle la llegada de Signe Bruun. La también danesa se ha ganado ser indiscutible sobre el césped, y mientras Moller se enfría en el banquillo, Bruun saborea con gusto los siete goles que hasta el momento se apunta en su casillero.

“Una jugadora de características muy similares y que está un escalón por encima en cuanto a nivel. Es lógico que si el plan A no está funcionando se piense más en otro diferente (Feller o Carla Camacho) que en darle entrada a ella”. Un cúmulo de condicionantes que no han permitido a Moller demostrar el nivel que se le presuponía en el Real Madrid. Por su cabeza pasaran fantasmas. Y si en verano hubiese tomado otra decisión. Pero al fin y al cabo somos lo que hacemos, y cuando el viento sopla en contra, no hay más que amarrarse y seguir hacia adelante. Por lo menos, a Moller nadie le quitará el premio a mejor gol de la temporada pasada otorgado por Marca. Una pequeña victoria ante un futuro que todavía le tiene preparadas muchas puertas abiertas. Quien dice que no la vuelva a derribar en Madrid.

Imágenes de Getty Images.