Jonatan Giráldez anunció que a final de temporada abandonará el Barcelona tras una filtración que precipitó los hechos y las decisiones

El adiós de Lluís Cortés cayó como un jarro de agua fría para el Barcelona y su entorno. Lejos de los problemas y del foco mediático a lo que el equipo masculino ya estaba acostumbrado, la sección femenina fue objetivo de especulaciones y murmullos. Algo grave había sucedido para que el técnico de Balaguer decidiera abandonar la entidad tras tantos éxitos. O eso creían los medios. Que si un pulso contra el vestuario e incluso un motín por parte de las jugadoras. Nada más allá de la realidad, para Cortés el desgaste tanto físico como emocional premeditaron la decisión. Y es que la explosión del Barça y sus consecutivos títulos le han llevado a ser un club que atrae el interés de la prensa, y por supuesto, del que se puede exprimir mucho jugo. Pues algo parecido le ha sucedido a Jonatan Giráldez que, tras una filtración, tuvo que anunciar precipitadamente su salida del club a final de temporada.

Después de recibir una oferta del extranjero, Jonatan se lo hizo saber a la entidad. “Quise ser transparente y se lo comuniqué al club. Les pedí unos días para pensarlo”. Con la decisión tomada, la transmitió a los responsables de la entidad. “Solo había cuatro personas que lo supieran: mi mujer, Marc Vivés (director deportivo de la sección), Xavier Budó (director de secciones) y Xavi Puig (responsable del fútbol femenino), y por extensión, el presidente”. Sin embargo, una filtración apresuró los hechos y las decisiones. Las propias futbolistas se enteraron a raíz de la publicación de Relevo, el primer medio en dar la noticia, y a partir de ese momento, Giráldez dio los pasos necesarios para calmar los ánimos y no embrollar las informaciones.

“Me hubiese gustado no estar aquí, pero me he visto obligado a ello. Me gustaría ser claro y resolver todas las dudas para que este tema quede zanjado hoy y que nos podamos focalizar en lo deportivo”, arrancaba el técnico vigués en la rueda de prensa. Gesto de honradez por parte de un entrenador que hasta el momento había llevado al equipo a una dimensión prácticamente inalcanzable. Recogiendo el fruto que Cortés sembró en el césped del Johan Cruyff con la primera Champions de su historia – y en la cual Jonatan participó activamente como técnico asistente – Giráldez ha logrado aumentar la hegemonía blaugrana con hasta seis títulos, incluido un segundo campeonato europeo. De por medio ha visto como se les escabullía la Champions de 2022, además de una Copa de la Reina, pero a nadie se le escapa que Giráldez ha transformada una plantilla de lujo en un equipo para la historia.

Como convertir el agua en vino. Y todo ello bajo un umbral de humildad y sencillez. Lejos del protagonismo y de las florituras, Giráldez ha conducido el timón del barco sin hacer un mínimo de ruido. Desde su debut en Elche (amistoso que terminó 17-0) hasta lo que ha sido su último partido liguero del año (triunfo 0-2 ante la UDG Tenerife). De este Giráldez poco o nada malo se puede decir. Algunos seguirán sorprendidos porque como en Barcelona en ningún sitio. Otros no entenderán que no se puede crecer más que en el vigente campeón de Europa. Que aspirando al triplete y con las mejores jugadoras del mundo, ninguna oferta debería valer. ¿Pero cómo le vamos a negar a un Jonatan que desde el minuto uno lo ha dado todo por el club? Él mismo lo ha dicho, ni el dinero ni el desgaste han sido los detonantes para la decisión, sino que el mero hecho de vivir nuevas experiencias profesionales.

Estados Unidos aguarda a su futuro dentro de seis meses. Para Giráldez, entrenar en Europa no era ninguna opción. «Solo puedo decir que es fuera de Europa, para mí era importante no competir contra el Barça, después de tantos años aquí”. Un hombre que se viste por los pies y que ha sabido entender lo que es dirigir al mejor equipo del mundo. Donde las futbolistas hablan sobre el césped, y aunque parezca que jueguen solas, el trabajo técnico es inconmensurable. Podríamos pasarnos horas hablando de la gran gestión de plantilla, de las alternativas, de un estilo inigualable, pero para Giráldez amanece un nuevo día con una clara intención. Nada va a desviar el foco hacia el objetivo de seguir ganando y ganando partido a partido. Seis meses que pueden ser históricos, seis meses en los que Giráldez será recordado y alabado tanto por sus palabras como por sus actos. Porque no lo llame honradez, llámale Jonatan Giráldez.

Imagen de portada de Agencia EFE.