Pueden suceder muchas cosas en un año, y Jessica Park lo sabe a la perfección tras su provechosa cesión en el Everton

Ya han pasado cinco años desde el debut de Jessica Park con el Manchester City. Desde entonces ha disputado más de 50 partidos y se ha apuntado seis goles. Un buen currículum para una de las mayores promesas de la academia cityzen, que especialmente en las últimas temporadas ha irrumpido con fuerza en el primer equipo fruto de las bajas en ataque. Sin embargo, ante la falta de regularidad, Jess hacía las maletas, y como si de un Erasmus se tratara, llegaba al norte de Inglaterra para convertirse en futbolista del Everton. No es sencillo emanciparse, pero la delantera de 21 años ha superado la prueba de fuego tras una gran temporada como Toffee. Ahora, y quizá antes de lo esperado, regresa a casa, después de un año de muchas experiencias y crecimiento.

Creatividad y regate son las dos características que definen el estilo de juego Jessica Park. Con el Manchester City ya dejó destellos de calidad, pero sin lugar a dudas, su gran año con el Everton le ha valido para ganarse un hueco en el equipo de Gareth Taylor. Tres goles y cuatro asistencias desde el extremo izquierdo, siendo una de las principales bazas ofensivas y prácticamente insuperable en el 1 contra 1. Cesión de lo más provechosa en un Everton que ha sabido cómo sacarle el jugo. De hecho, ha sido la cuarta jugadora con más minutos de la plantilla, formando una sociedad perfecta junto a Katja Snoeijs y Nicoline Sorensen.

Pero la temporada de Jessica Park no solo se resume en el nivel futbolístico que ha demostrado con el cuadro de Liverpool. En noviembre hizo su debut oficial con Inglaterra entrando en el minuto 90. No obstante, y sin siquiera haber tocado ningún balón, se estrenó 72 segundos después para completar una contundente goleada ante Japón. El debut soñado para una Jessica Park que se ha ganado la confianza de Sarina Wiegman y ya suma cuatro partidos con las Lionesses. Seguramente una de las candidatas para formar parte de la plantilla en el próximo, sobre todo tras la cantidad de bajas, hasta que hace escasos días se anunció su lesión.

Volviendo a su temporada con el Everton, la presencia de Jessica Park ha supuesto uno de los grandes argumentos para la mejora del equipo dirigido por Brian Sorensen. En la sexta posición y muy lejos del descenso, este Everton se ha convertido en un proyecto atractivo, especialmente para atraer a futbolistas con proyección como el caso de Aggie Beever-Jones, cedida por el Chelsea, y Giovana Queiroz, cedida y al mismo tiempo repescada por el Arsenal. Evidentemente, todavía falta dar un salto de calidad si la plantilla quiere aspirar a cotas mayores, y es que en ataque el equipo acusa la falta de una referencia goleadora. Esa podría ser Toni Duggan, pero esta temporada ha causado baja debido a su maternidad.

Sin embargo, el rumbo es positivo. Mucho más si miramos a temporadas anteriores. El Everton ascendió en 2017 a la máxima categoría, pero nunca consiguió asentarse en la tabla. De hecho, ese ascenso vino dado tras la renuncia del Notts County. Y la única temporada donde fue capaz de respirar se vio frustrada por la pandemia. Es por ello que este curso el equipo scouser se ha visto favorecido, especialmente por el buen trabajo en la dirección técnica. Sorprendió a todos cuando la pasada temporada ficharon a Hannah Bennison, una de las mejores promesas suecas por una cifra récord. Aun así, no ha pillado por sorpresa a nadie el buen rendimiento de este curso. Una inyección de ambición que se ha visto reflejada en Jessica Park, que ya está lista para brillar.

Imágenes de Getty Images.